
Por fín el frío ha llegado, ya lo sentimos en nuestro cuerpo, ya damos paso a cambiar la típica conversación de que parece mentira que estemos en diciembre por qué frío hace. Además en Zaragoza dónde el cierzo nos golpea.
Parece que así nos quedamos más tranquilos y pensamos que todo sigue cómo hasta ahora pero no es así.
Poco a poco, cada uno de nosotros con nuestras acciones estámos destrozando nuestro planeta, estamos haciendo sufrir a nuestra atmósfera.
No nos damos cuenta hasta que llega el invierno y no podemos subír a esquiar y disfrutar de nuestro periódo de vacaciones. Ahí es cuando realmente comienza la preocupación de empresarios y personas que ven que este año sus beneficios no alcanzarán a los de años anteriores.
¿Es necesario llegar a este punto, para darnos cuenta de lo que está ocurriendo? ¿ Porqué no ponemos solución a este asunto?
IRENE
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Puede que me aleje de la temática puramente zaragozana que abarcamos con este blog pero realmente este tema lo considero tan importante que emplearé el argumento de que "Zaragoza forma parte de este mundo que estamos destrozando".
El otro día leí esto en los periódicos digitales: "El hielo del Ártico podría desaparecer en 2040" a lo que adjuntaba una imagen que comparaba como la superficie del Ártico se vería disminuida en 3/4 partes. ¿Calentamiento global? ¿Fenómeno natural?
No, cada uno somos culpables tanto de contribuir a esto como de no poder encontrar los modos para que los gobiernos cambien ésto (se lleva desde los años 70 avisando desde la emisión descontrolada de gases).
Recordé la película de "El Día de Mañana", producción de Hollywood imagino la mayoría de vosotros lectores habréis visto, con ese argumento de cómo se derretía el hielo provocando los peores fenómenos posibles. Realmente es una exageración pero pienso la película advertía correctamente a la opinión pública (la mayoría ignorantes del 100% de este tema como era mi caso hasta que me he informado algo) de cómo puede afectar este tema.
El País nos informa de que: "El proceso de deshielo del Polo Norte se acelerará drásticamente en los próximos años, de manera que para el verano de 2080 se encontrará ya libre de hielo y el Océano Ártico podrá atravesarse en barco."
¡40 años despues de la casi total desaparición del hielo y no habrá absolutamente nada de este hielo! ... Sobra decir que en cuanto a medio ambiente se refiere cuanto menos falte mejor ¿Cuáles son pues las consecuencias? La Vanguardia nos las explica según lo que se puede ya confirmar:
"Los investigadores recordaron el papel que desempeñan ambos círculos polares en el clima del resto del mundo, así como el hecho de que los cambios se evidencian en esos dos extremos mucho más deprisa que en el resto del planeta. No se trata sólo de calibrar las consecuencias que el deshielo tendrá para, por ejemplo, los osos polares y su hábitat, sino para toda la cadena alimenticia"
Evitemos pues esta catástrofe de la que aún estamos a tiempo. Si alcanzamos el punto de "no retorno" así llamado, habrá que acarrear las consecuencias.
VICTOR JUAN
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Tocaba volver a la rutina. Después de un largo puente en el que había conseguido ver todos los signos metereológicos posibles...al menos en el tiempo de la tele, llegaba a Zaragoza para retomar la cotidianeidad del día a día y la verdad no con muchas ganas. El puente lo había pasado, lejos de dejarme persuadir por anuncios televisivos o agencias de viajes que proponían lugares exóticos en otro lugar, quizá con menos glamour, pero para mí mi paraíso particular, en Agüero, mi pueblo.
Como he ido escuchando la lluvia ha tenido presencia estos fríos días y ha ido visitando cada rincón de la geografía española. Norte-Sur, Este-Oeste...vamos creo.
Hace unos meses nos quejábamos de la sequía, los ríos secos, pantanos semi-vacíos... y ahora por fin parece que nuestras súplicas han hecho efecto: la lluvia ha llegado y ya alcanza la mitad de la capacidad de algunos pantanos.
Hasta aquí todo correcto. Pero mi sorpresa es tan, que al entrar ya a mi ciudad veo en una de esas urbanizaciones tan modernas y tan de diseño nuevas en la que unas fuentes enormes de esos chorros de aspersión en los que el agua sale como difuminada no paraba de salir sin parar...que derroche.
Y luego claro, en verano lo de siempre, que no hay agua, que hay sequía, que los pueblos se tienen que abastecer por camiones cisterna, que no se puede regar un simple huerto por falta de agua...por falta de agua no, por mala distribución, o por derroche. A ver si aprendemos todos ya de una vez y se nos mete en la mollera que el agua es un bien indispensable para la vida y que no podemos mal gastarla en caprichos que sin posicionarme de si son útiles o no, sí son prescindibles.
Javier
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P.D. Hola, soy Javier Burgueño, autor del artículo
``-¡Una de nube blanca, por favor!´´, publicado el día 10 de Diciembre de 2006.
Como podéis ver el artículo no se pudo leer claramente por la aparición de signos gráficos erróneos que por un fallo informático han hecho que el artículo quede incoherente y no se pueda leer bien. Presento así mis excusas y lo presento a continuación bien escrito, o así creo. Espero que les guste y no olviden poner sus comentarios, opiniones, ruegos o incluso peticiones en el apartado ``Escribe aquí tu comentario´´.
Muchas gracias.
Adjunto aquí el artículo:
-¡Una de nube blanca, por favor!
``En una fría tarde de invierno, la nieve cubría las calles de mi ciudad´´...bueno no...bueno frío sí, pero nieve...mmm...pues no, la verdad es que lo que se dice nieve no. Ni rastro.
Estamos ya a mediados de Navidad, diciembre, ese mes en el que la estética y la emotividad cubre cada rincón de la ciudad. Ese mes fantástico que deja una cara diferente de la ciudad: las luces toman la calle, los regalos, la familia, la nieve...¿nieve?.
La verdad es que la nieve empieza a ser un artículo de lujo, una ``rara avis´´. Cada año y por estas fechas nos solía visitar y hacía de la Navidad una estampa diferente: la luminosidad encendía las calles oscuras, alegraba a los niños...pero este año...pues parece que tarda ¿no?. Parece como si se hubiera cansado de nosotros. Nosotros que la tratábamos con todo el cariño, nos alegrábamos cuando venía, jugábamos con ella, hacíamos muñecos con ella...No la entiendo...
No se si es una táctica para hacerse querer, o si está enfadada por la nieve polvo o por la sal que la sustituye en las carreteras...no lo se.
Lo que es cierto es que las montañas están tristes porque claro, son presumidas y permanecen aún sin adornar por estas fechas y tienen envidia de sus compañeros los ríos, que por contra están repletos de agua, su mejor adorno, incluso tiene ya hielo. Además los niños están muy decepcionados porque no pueden tirar sus bolas de nieve y los mayores...pues también están tristes al no poder gastar sus energías eliminando estrés tirándose bolazos de nieve entre ellos. A y por cierto, Papá Noel creo que lleva un enfado considerable, porque claro a ver como convence a sus renos, acostumbrados a ir por nieve y por hielo...y con la tontería nos vamos a quedar sin regalos.
Así que desde aquí hago un llamamiento a la Señorita Nieve, que vuelvas por favor, que te necesitamos, que te queremos... ¡que vuelvas a casa por Navidad!
Javier
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